Segun el Derecho Internacional, ¿Cual es el Presidente legitimo de #Venezuela? ¿#Maduro o Guaido?

La ocupación de la embajada Venezolana en Washington nuevamente puso sobre el tapete las numerosas recientes violaciones al derecho internacional público por parte de los Estados Unidos.

Estamos tan acostumbrados a ellas que ya ni siquiera nos fijamos en las que han dado origen a una multiplicidad de peligrosos conflictos, agravamiento del padecimiento de poblaciones civiles y destrucción de la institucionalidad democrática, entre otras «yerbas».

El reconocimiento de 50 países, la legitimidad del grupo de Lima, la legalidad del gobierno paralelo, etc., son cuestiones que incumben directamente al Derecho Internacional y al  ordenamiento jurídico de Venezuela, pero  ninguna de ellas ha sido analizada seriamente desde una perspectiva jurídica y ni siquiera se ha planteado un debate responsable sobre ellas.

Se nos ha presentado un escenario de hechos consumados como algo respaldado por la legitimidad y legalidad, y a partir de ello se han iniciado acciones de agresión, sabotaje e intentos de desestabilización.

Es por ello, tiempo de realizar un análisis inicial  que permita entender con claridad y sencillez la real situación de Venezuela en términos del Derecho Internacional Público para intentar generar un debate de ideas sustentadas en la ciencia jurídica y no en la «opinión» o en la politiquería barata «al uso» del abuso.

¿Qué es el reconocimiento?

El reconocimiento consiste en una «manifestación unilateral de voluntad de un estado, mediante la que se reconoce la existencia de una determinada situación jurídica» (UNAM: 2019). El acto unilateral significa que ninguna organización internacional (OEA) puede reconocer a un Estado. Los Estados son soberanos.  Solo estos pueden pueden reconocer a otros sujetos del Derecho Internacional o a situaciones determinadas.

¿Cuáles son estas situaciones que pueden ser objeto de reconocimiento?

Son aquellas en que se plantea la existencia o no de:

-Nuevos Estados

-Gobiernos

-Gobiernos de facto

-Movimientos beligerantes

-Comités de liberación nacional (UNAM: 2019)

Reconocimiento de los gobiernos.

«El reconocimiento o desconocimiento de un gobierno ocurre generalmente cuando él mismo se ha cambiado de una manera que resulte contraria al régimen constitucional del Estado».

Según los 50 países que reconocen la autoproclamación de Guaido, el Gobierno de Maduro se encontraría en una situación contraria al régimen constitucional del Estado venezolano. Pero, ¿qué es lo que Maduro ha cambiado «en contra de la Constitución venezolana»? ¿Se habla de elecciones fraudulentas? Pero, ¿quién lo dice y que pruebas aporta? Y si fuera así, ¿porque Estados Unidos y los 50 países que lo acompañan no desconocen a las 34 dictaduras que el país del Norte avala actualmente e incluso arma, en algunos casos, desde hace más de 20 años?

Si existe un conflicto de poderes en un país cualquiera, ¿quiénes sino la Corte Suprema o Tribunal Electoral son los autorizados para dirimir? ¿Porque el Grupo de Lima o la OEA pueden decidir cuál es la correcta interpretación de la Constitución venezolana? ¿Quién puede decidir que el Tribunal Electoral de Venezuela es un «apéndice» de la «dictadura», sobre todo cuando su composición y normativa es la misma que avalo la elección de la Asamblea que ha elegido a Guaido como su «Presidente»?

Ninguna instancia o normativa del Derecho Internacional Público tiene la potestad jurídica para legitimar estas acciones.

Venezuela es miembro pleno de la ONU y está representada por el Gobierno de Maduro. Los 50 países podrán tener más armas que la ONU pero la legalidad se encuentra en esta última y su Consejo de Seguridad

En todo caso, si la sumatoria de reconocimientos constituyera una base para determinar la legalidad o legitimidad de un Gobierno, los 50 países habrían perdido por simple aritmética: En este planeta hay 194 países y ninguno de los 144 restantes ha reconocido al autoproclamado.

Condiciones para el reconocimiento de los gobiernos.

Para reconocer a un gobierno básicamente se debe determinar si los nuevos gobernantes son competentes en los términos del derecho internacional público para representar al estado que representan en las relaciones internacionales, lo que implica tres requisitos sine qua non:

«Para que un gobierno pueda ser reconocido se requiere que el mismo ejerza un control efectivo sobre todo el territorio del estado, que no exista una  oposición significativa al nuevo Gobierno y que este sea aceptado por una parte considerable  de la población». En este sentido, el especialista en Derecho Internacional Oliver Diggelmann de la Universidad de Zúrich explica que los Estados podrían, «en principio», sólo reconocer un gobierno que «efectivamente tiene el poder en el estado».

Christine Kaufmann, profesora de Derecho Internacional en la Universidad de Zúrich va mas allá : «un gobierno debe haberse afirmado en el poder  antes de que pueda ser reconocido». En otras palabras, los 50 países no han reconocido a Guaido, sino su futuro  «interinato», como el mismo Abrams reconoce. El problema es que tal cosa no existe en el Derecho Internacional.

El Director del Instituto de derecho internacional Público de la Universidad de Bonn Stefan Talmon indica «Todo aquel que proclame su condición de gobierno debe poder ejercer un control efectivo sobre la totalidad o, al menos, la mayor parte del territorio del país en cuestión y que sea probable que siga ejerciendo ese control. Para ello debe estar en posesión de la maquinaria del Estado y controlar su capital (…).”

Respecto a las tres condiciones indicadas cabe hacer las siguientes observaciones;

  1. Ya que no se puede hablar de «todo el territorio» ¿Sobre qué parte del territorio de Venezuela, el autoproclamado gobierno ejerce control efectivo?  ¿Su oficina, tal vez? ¿El «territorio» virtual de su cuenta en Twitter? Durante estos cuatro meses, ¿alguien ha tenido noticia de que en algún pueblo perdido de Venezuela se haya establecido algún control, no digamos efectivo, sino aunque sea de nombre ?  Burlarse de la gente puede provocar risas pero no genera credibilidad, legitimidad y menos aún legalidad. Los 50 países están presos de un acto mamarrachiento y ridículo que nada tiene que ver con el Derecho Internacional Público.
  2. ¿Existe una «oposición significativa» al autoproclamado «gobierno»? Es evidente que si, puesto que en cuatro meses el «Gobierno» paralelo ha sido negado no solo por las FANB y el Gobierno de Maduro, sino por las masas del chavismo y  una mayoría de la población apolítica  que se opuso, por ejemplo  a su  intento insurreccional del 30 de Abril y se opone a sus insinuaciones de intervención militar. Publico, notorio y comunicacional. El que diga que no, tendrá que demostrarlo con pruebas fehacientes y no deleznables opiniones
  3. El gobierno autoproclamado, ¿es «aceptado por una «parte considerable»  de la población»? Es aceptado por muchos, pero de ahí a decir: «por una parte considerable», hay una gran distancia. En primer lugar, ¿cuál es el método para verificar la realidad de esa «aceptación «considerable«? ¿Las elecciones? Nadie eligió al gobierno autoproclamado. ¿Las Redes Sociales? En ellas hay más personas que se oponen al gobierno autoproclamado, como lo puede comprobar cualquiera que no viva en una burbuja. ¿Las calles? Diez días después del fracasado intento insurreccional del 30 de Abril se pudo ver el nulo apoyo de la calle al «gobierno» autoproclamado, según los propios medios de los 50 países enemigos de Maduro

Los servicios científicos del Bundestag alemán realizaron un estudio que confirma lo expuesto:

«El reconocimiento del político de la oposición Guaidó como presidente interino venezolano supone una reversión de la práctica de reconocimiento de Alemania . La práctica estatal alemana es la de únicamente reconocer Estados y no gobiernos o presidentes. (…) Los ejemplos de la práctica alemana sobre reconocimientos de gobiernos
extranjeros o de gobiernos en exilio o de gobiernos de oposición, solo se refieren a situaciones de guerra civil».

«Alemania toma una postura (…)  tan dudosa como el reconocimiento (anticipado) de un líder de la oposición como presidente interino, que aún no ha logrado imponerse de forma efectiva en las estructuras de poder de un país»

El Bundestag también indicó que «el reconocimiento prematuro de otro gobierno representa el repudio de la autoridad legítima del estado, por lo que el país que efectúa tal reconocimiento  incurre en responsabilidad ilícita, en virtud del derecho internacional lo que también genera serias reservas desde el punto de vista de la consolidación de la paz».

En la teoría del derecho internacional, el reconocimiento prematuro puede constituir una injerencia ilícita en los asuntos internos del estado afectado. También puede ser considerado como un acto hostil.

Está claro que el autoproclamado gobierno de Guaidó no cumple con los requisitos mínimos de reconocimiento, además, constituye una acción política fuera de los límites legales y consuetudinarios existentes. El marco institucional público en Venezuela no se ha colapsado, hay un presidente constitucional, cuatro poderes de gobierno, además de la subordinación de los militares y la policía.

Los mismos Estados Unidos reconocen que el «Gobierno» golpista de Venezuela no reúne las condiciones para ser considerado el representante legal y legítimo del pueblo venezolano:

«En una conferencia de Prensa celebrada el 12 de diciembre de 2012, el portavoz del Departamento de Estado de EEUU explicó que Estados Unidos no había ofrecido un «reconocimiento legal» a la coalición de oposición siria, debido a que  «el reconocimiento legal se basa en  la cuestión del control físico del territorio«. Comparando los casos de Siria y Libia, dijo: «nuestra capacidad [en el caso de Libia] para reconocer llegó en pasos graduales. Hubo pasos políticos; y finalmente, como el régimen perdió el control del país, hubo pasos legales. Testificando ante el Comité de relaciones Exteriores del Senado  en junio de 2011, el Asesor Legal del Departamento de Estado dio una explicación similar de porqué los Estados Unidos, en ese momento, todavía no habían otorgado reconocimiento legal al Consejo nacional libio de Transición:

El derecho internacional se centra en la cuestión del reconocimiento, y el reconocimiento tiende a seguir los hechos sobre el terreno, en particular el control sobre el territorio. Como regla general, somos reacios a reconocer a entidades que no controlan países enteros, porque entonces los haríamos  responsables de partes del país que no controlan efectivamente «.

Por lo visto, para Estados Unidos, el territorio de Venezuela es la silla donde Guaido posa sus nalgas, puesto que solo en ella ejerce un control efectivo del «territorio». (Aunque algunos aseveran que ni en ella ejerce poder alguno, considerando su manía de andar mostrándolas cuando no ejerce de modelo en México.)

«Es interesante observar que tanto en los casos de Libia como en Siria, el gobierno de EEUU asoció el «reconocimiento legal» con el reconocimiento del grupo de oposición rebelde como la «autoridad gobernante» o el «gobierno» del país, y no con su reconocimiento del grupo de oposición como mero » interlocutor legítimo”.

 ¿Qué queda en el Derecho Internacional para legitimar esta impostura?  Nada.

Como ha señalado el mismo ministro de asuntos exteriores de España, se trata de «una situación atípica que no se encuentra en ningún manual de derecho internacional», lo que, en realidad, significa que esta violación no puede justificarse.

Ni siquiera en las doctrinas (corrientes de pensamiento) del Derecho Internacional que admiten interpretaciones más flexibles puede encontrarse un atisbo que fundamente esta impostura golpista

Doctrinas del Derecho Internacional sobre el reconocimiento de los gobiernos

En el Derecho Internacional existen principalmente dos corrientes de pensamiento en torno a al reconocimiento y al no-reconocimiento :

-La «Doctrina Estrada» 

Según la doctrina Estrada, que es la posición oficial de México, el reconocimiento de un gobierno implica una intromisión en los asuntos internos de otro estado, aun en el caso de que contravenga al orden constitucional de país sujeto a reconocimiento, por tanto viola los principios de la Carta de la ONU.

– Doctrina Stimson 

Se trata de una Doctrina norteamericana que preconiza «el no reconocimiento de las situaciones de hecho establecidas en contra del derecho internacional» ni de las que resulten de la violación de un tratado internacional existente. (EEUU. ha usado  el no-reconocimiento como instrumento de política exterior de acuerdo a sus intereses como cuando el presidente Woodrow Wilson rehusó reconocer los gobiernos revolucionarios mexicanos en 1913 .)

La pregunta es: ¿Qué situación de hecho existe en Venezuela que viole el derecho internacional o que tratado vigente ha violado el Gobierno de Venezuela?

Si hubiera tal cosa, primero, tendría que demostrarse en una instancia legal y legítima (ONU); y en segundo lugar, tendría que aplicarse de igual modo a los 34 gobiernos dictatoriales del planeta que EEUU reconoce, apoya e incluso arma desde hace más de 20 años…

«Nemo est supra legem»: Nadie está por encima de la ley.

25 de mayo, a cuatro meses y dos días de un golpe de estado continuado hasta el cese del aburrimiento.

FUENTES:

–  Bundestag «Cuestiones jurídicas sobre el reconocimiento del presidente interino en Venezuela» . Alemania

UNAM El Reconocimiento Internacional  México.

Recognition of Opposition Groups as the Legitimate Representative of a People  Alemania

 

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